Aventura con Matilde Asensi

JOSÉ FERRÁNDIZ LOZANO [www.joseferrandiz.com]

31 agosto 2003

Cuando escribe una novela, se levanta a las cuatro o cinco de la tarde y se acuesta a las siete u ocho de la mañana. Dice que quizá sea ésta una "herencia" de cuando trabajó en turno de noche como administrativa del servicio de urgencias del Hospital de San Juan. Matilde Asensi lo declara así a la revista "Qué leer" en su número de septiembre, la revista que hace tiempo le calificó como la Pérez-Reverte femenina, mención que juzgo desafortunada por reducirla a mera secuela de otro autor. La escritora alicantina comparece en las páginas de esta publicación a propósito de su última novela, "El origen perdido", que se pondrá a la venta el 4 de septiembre y está llamada a ser una de las atracciones del otoño; una aventura no exenta de intriga que comienza con la presencia de tres informáticos en los alcantarillados de Barcelona y se desarrolla después en Bolivia, en busca de un remedio para la enfermedad que padece el hermano de uno de los protagonistas. Matilde Asensi, que ha cambiado de editorial y se ha pasado de Plaza&Janés a Planeta, no ha estado ni en Bolivia ni en la selva amazónica, entre otras cosas porque reconoce que no es amiga de viajar en avión, pero gracias a internet y a sus indagaciones a la hora de documentarse es capaz de recrear detalles sin que se le note que escribe a distancia de los escenarios de sus obras, como Julio Verne, que desde su despacho fue capaz de enviar a sus personajes a dar la vuelta al mundo en ochenta días, a recorrer el paralelo 37 de latitud sur en busca del capitán Grant, a viajar en submarino por el fondo de los océanos o a adentrarse en los hielos cercanos a los polos. Si ocurre como en sus títulos anteriores –"El salón de ámbar" en 1999, "Iacobus" en 2000 y "El último Catón" en 2001–, esta cuarta novela de Matilde Asensi superará en éxito a la anterior y le consolidará como una de las cultivadoras más seguidas en este país de un género ya antiguo, el de aventuras, al que no la faltan lectores.