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| No es difícil imaginar la escena: cuatro o
cinco personas sentadas alrededor de una mesa redonda,
cuatro o cinco personas cogidas de la mano o apoyando la
yema de un dedo sobre un vaso, cuatro o cinco personas
o las que sean invocando muertos aprovechando
las supuestas dotes de "médium" de una de
ellas. Parece ser que es éste el procedimiento habitual
para contactar con el más allá; aunque no estoy muy
seguro, ya que mi experiencia no pasa de ser terrenal. Lo
que sí me da impresión es descubrir que hay otras
clases de espiritismo. Por ejemplo el administrativo,
puesto en práctica ignoro si en período de
pruebas o en plan definitivo por la Consejería de
Medio Ambiente asturiana, cuya Jefa de Asuntos Generales
no descuida ni los cauces oficiales para convocar
ánimas. Nada de velas, nada de trances en su caso. La
Jefa de Asuntos Generales va al grano usando las leyes
administrativas para llamar a quienes se escapan de este
valle de lágrimas con un expediente sancionador sin
resolver. Los lectores del Boletín Oficial del
Principado de Asturias comprobaron el 19 de febrero que
la burocracia, cuando se pone a marear, no deja descansar
en paz. En uno de sus anuncios se requería a don Cesáreo
González, a quien previamente no se le había podido
notificar el expediente sancionador abierto por un asunto
de pesca fluvial, a presentarse en la Consejería
"en el plazo de diez días". Lo curioso es que
el anuncio advertía que no se le había podido practicar
la notificación porque la carta se había devuelto por
"fallecido". Esta es la España que divertía a
Carandell; la de su "Celtiberia Show"
que tanto hacía reír a caballo de los sesenta y los
setenta. Me gustaría ayudar y establecer desde esta columna contacto con el más allá, a ver si hay suerte y me oye don Cesáreo. ¿Don Cesáreo, está usted ahí? Pues si está ahí no se relaje que le van a poner una multa con recargo. Así que por la cuenta que le trae, ya puede ir resucitando. |